Oportunismo político vs. Transformación real.
Lo viejo contra lo nuevo.

Otra vez el principal locutor es nuestro gobernador Daniel Scioli que parado desde la “mano dura” hace gala de oportunismo político, de manipulación y simplificación del problema.
En primer lugar, creemos importante discutir la idea del “combate contra la inseguridad” que bajo una construcción bélica del problema lleva a implementar políticas represivas y punitivas. Históricamente, esta salida no sólo ha demostrado una absoluta ineficiencia (se puede ver en las cientos de medidas aplicadas durante años) sino que, además, avasalla contra derechos humanos básicos. Las políticas de seguridad son muy necesarias para consolidar ciudadanía, pero estas no se oponen a las garantías constitucionales en las que se deben basar, lo que significa en nuestro país, desarrollarlas en el marco del acuerdo nacional de “seguridad democrática” en sintonía con tratados internacionales donde derechos humanos se imponen a la ley del garrote. Es decir, es absolutamente falso que derechos humanos y políticas contra la “inseguridad” no puedan ir de la mano.
En segundo lugar, esta medida no recae contra las grandes redes del delito o las grandes organizaciones criminales – que actúan en convivencia con una estructura policial viciada y corrupta que muchas veces fomenta el delito juvenil- sino que recae en el eslabón más débil de éstas, los pibes, que también son el eslabón más débil en la sociedad siendo víctimas de políticas neoliberales que promovieron la vulneración total de derechos como la educación, la salud, la vivienda, etc. Por eso decimos que el debate tiene que ser honesto; nuestra provincia cuenta con un Sistema de Protección y Promoción de derechos a la niñez que está a medio implementar (el presupuesto provincial destina a protección de la niñez el irritante porcentaje de % 0,52), que puede evitar tranquilamente estas medidas que sólo reproducen injusticia. Se trata de pensar a personas “sujetos de derechos” y no a “menores peligrosos” como parece pensar el gobernador desde la más profunda convicción personal -recordemos que sus palabras están en total contradicción con el enfoque de “inclusión social” expresado por el gobierno nacional (su mismo espacio político)-.
En tercer lugar, este discurso retrógrado y conservador se monta mezquinamente en la conmoción y temor que provocan hechos puntuales (con la debida cuota de sensacionalismo mediático ) y sobre prejuicios instalados socialmente: “el joven es peligroso (y si es pobre peor)”, “el pibe chorro”, etc. ,siendo todo parte de una mezquina manipulación . La inseguridad es un flagelo que encuentra sus raíces en múltiples problemáticas sociales; ¿acaso alguien realmente cree que la baja en dos años de la edad de imputabilidad sea la verdadera solución a este problema?
Por eso desde Nuevo Encuentro rechazamos de plano la baja de edad de imputabilidad y exigimos: por un lado, un debate sobre la seguridad ante el delito y por otro, un debate acerca de la infancia, la adolescencia y la juventud alejados del oportunismo (¿electoralista?) y éticamente responsable.
La construcción de una sociedad más justa se lleva adelante con políticas de seguridad ciudadanas y no con más condenas a los pibes, se lleva adelante promoviendo y protegiendo sus derechos, no vulnerándolos; con ética democrática y no desde el engaño y vacío discursivo.
-Por la implementación efectiva del sistema de de protección y promoción de los derechos del niño (ley 13298).
¡Ningún la pibe nace chorro!
Federación Juvenil Comunista Tandil
en el Nuevo Encuentro Popular y Solidario
















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